viernes, 4 de julio de 2014

El mal estado de las calles de San Martín sin solución en lo inmediato


Uno de los reclamos que más se escucha en la ciudad de San Martín tiene que ver con el lamentable estado que muestran muchas de sus calles en donde los pozos, las rebarbas entre las losas y las grietas se suceden en forma cada vez más común.
“Para andar por la ciudad hay que acostumbrarse a los pozos y no te queda otra. Los tenés en el centro, en los barrios, en las avenidas y en casi todas las calles. El problema más grave es que muchas veces no los podés evitar porque se trata de calles principales”, dice Norma Contreras, una vecina que aguarda el verde del semáforo en la esquina de Avellaneda.
Algo similar opinan los remiseros y taxistas, gente que conoce como pocos las calles de San Martín y que coinciden en que “son un desastre”, en que el paso del tiempo “solo empeora el problema” y finalmente, en que “la comuna parece no estar interesada en solucionarlo”.
En realidad, lo que dicen desde el municipio es que hacer de nuevo asfalto en una calle que lo tiene muy dañado, es un costo que la comuna no está en condiciones de afrontar, si no es con el aporte de los vecinos: “Estamos hablando de más de 100.000 pesos por cuadra y para algo como Las Heras la obra ronda el millón de pesos, imposible para el municipio.
“Nosotros -agrega- hemos tenido un programa de vecinos y comuna en el que la gente aporta solamente el costo del asfalto y nosotros ponemos la maquinaria y la mano de obra. Lamentablemente no ha funcionado lo bien que quisiéramos porque la mayor parte de la gente no quiere pagar por adelantado: algunos pagan una o dos cuotas y nada más”. Así las cosas y con ese programa, los resultados positivos han sido muy pocos y la comuna de San Martín solo ha asfaltado unas 10 cuadras al año, en la mayoría de los casos se trata de calles que originalmente eran de tierra.
Lo único que el municipio está en condiciones de hacer con las calles en mal estado es una reparación menor de bacheo en las de asfalto y en el mejor de los casos, el recambio de alguna losa completa en calles de hormigón, como ocurrió hace un tiempo en Lavalle.
“Más no se puede hacer porque los costos de una cuadra nueva de asfalto son de más de 100.000 pesos y la comuna no puede pagarlos sin ayuda de los vecinos”, explican y siguen: “Uno de los grandes problemas es que acá hay mucha gente que está acostumbrada a reclamar soluciones por la calles, por las luces o por lo que sea, pero no pagan sus impuestos municipales y entonces los ingresos de la comuna no alcanzan para todo lo que hay que hacer”.
Sin más posibilidad que la de hacer algún bacheo, en materia de calles la comuna ha destinado sus mayores esfuerzos a un segundo programa, financiado con más de 10 millones de pesos provenientes de la nación, con el que el municipio está asfaltando cien cuadras de tierra de la ciudad. “Son cuadras que por su ubicación resultan estratégicas. Ya hemos hecho cerca de 40 y los vecinos están comenzando a pagar. Una vez que la calle está asfaltada, los vecinos empiezan a pagar en hasta 20 cuotas. Con ese dinero vamos a asfaltar más calles, esa es la tarea que estamos haciendo”.
En definitiva, muy lejos está una solución concreta y de fondo para calles como Las Heras, avenida Tucumán, 60 Granaderos, Pedro Vargas, Tomás Thomas a la altura del barrio Las Bóvedas, Cuesta del Madero, Perrupato en muchos de sus tramos o Zapiola, en el barrio Jardín.
Para colmo, el problema se complica más todavía ya que empresas de servicios como Aysam, rompen las calles para cambiar o reparar algún caño y rara vez reparan el asfalto. En el municipio dicen que Aysam no tiene presupuesto para hacer un trabajo completo y que por eso suele dejar las calles con el asfalto roto y al pozo solo cubierto con tierra